Rapiñando voy, rapiñando vengo

Si nos vieran nuestras madres… Hay cosas que no creemos que les contemos de este viaje, porque cuando pasas tanto tiempo fuera de casa viajando de hostal en hostal (eso cuando tienes hostal y no duermes/vives en un medio de transporte o un aeropuerto) acabas
haciendo ciertas cosas de las que no te sientes del todo orgulloso… Y claro, eso a una madre no siempre le puede parecer bien. Pero, madres, tenéis que entender que se trata de sobrevivir y tampoco tenemos mucho que perder, aparte de la vergüenza (y nos queda
poquita)… Allá van algunos trucos confesables, que tampoco los vamos a contar todos. Seguir leyendo “Rapiñando voy, rapiñando vengo”

Rapiñando voy, rapiñando vengo