Etapa 9. Norte de Tailandia

6 – 19 febrero

BANGKOK
Esperábamos una ciudad caótica y dura, pero lo cierto es que Bangkok, pese a ser una gran urbe con todos sus pecados y miserias, nos sorprendió con orden y organización, limpieza, amabilidad y calma, taxis de colorines, fotos entrañables del Rey por todas partes y una Superpolicía amante del cómic. Hasta a mi móvil le gustó tanto que decidió quedarse a vivir allí… Lo cierto es que todo el norte de Tailandia ha resultado ser una zona muy agradable, tranquila y acogedora en los pueblos, moderna y hasta ‘cool’ o ‘indie’ en las zonas más urbanas, de gentes encantadoras y cómoda para el viajero que quiere moverse a su aire. Por ejemplo, en Bangkok encontramos la primera oficina de información y turismo oficial y sin ánimo de vendernos nada desde que empezamos el viaje. Pese a que alargamos la estancia prevista porque la capital tailandesa nos ganó desde el primer momento, sólo pudimos quedarnos tres días escasos. Nos dio tiempo justo a ver el centro, la famosa y turística Khao San Road, repleta de bares con música en directo y puestos de mercadillo donde queríamos comprárnoslo todo (nos contuvimos y el dilema se saldó con unas gafas y unos pantalones compartidos), el precioso templo de Wat Pho con su enorme Buddha tumbado (que ahora mismo estará navegando por Internet con mi móvil), los agradables parques donde puedes comer arroz delicioso tumbado bajo árboles inmensos y, en general, el ir y venir de gente diversa, desde monjes de cabeza rapada hasta grupos de jovenzuelos de estética japonesa y pelos multicolor. Seguir leyendo “Etapa 9. Norte de Tailandia”

Etapa 9. Norte de Tailandia

En tierra de nadie

Cuando viajas por poco tiempo, como hacemos casi todos en vacaciones, un avión te lleva de forma casi mágica desde un país a otro completamente diferente en cuestión de horas. Fue lo que nos ocurrió a nosotros al llegar a la India y al volar a Hanoi. Pese a los transbordos, nuestro cruce de fronteras en ambos casos se redujo a un par de embarques y unos cuantos pasillos impolutos y grises de aeropuerto. Y, de pronto, estábamos en otro mundo. Seguir leyendo “En tierra de nadie”

En tierra de nadie